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· 8 min de lectura

Tales de Mileto: el hombre que sacó a los dioses de la explicación del mundo

Contexto histórico, biografía y contribución filosófica de Tales de Mileto, iniciador del pensamiento racional occidental y primero de los filósofos presocráticos.

filosofia historia

“Θαλῆς μὲν ὁ τῆς τοιαύτης ἀρχηγὸς φιλοσοφίας ὕδωρ εἶναί φησιν”

“Tales, el iniciador de este tipo de filosofía, dice que [el principio] es el agua.”

— Aristóteles, Metafísica A 3, 983b20


Quién fue Tales

Tales de Mileto fue un filósofo, matemático, astrónomo, ingeniero y político griego, considerado uno de los Siete Sabios de Grecia y el fundador de la escuela jónica (o milesia). Es ampliamente reconocido como el primer filósofo de la tradición occidental, y por eso suele llamársele “el padre de la filosofía”.

Pero decir esto sin más es quedarse corto. Lo que hace a Tales el inicio de algo es que representa un cambio en la forma misma de pensar sobre el mundo: el momento en que la humanidad empieza a buscar explicaciones racionales y naturales para los fenómenos, alejándose de los relatos mitológicos y religiosos que hasta entonces habían respondido todas las preguntas importantes.

Cuándo y dónde vivió

Las fechas tradicionales son aproximadamente 624–546 a.C. Apolodoro, citado por Diógenes Laercio, situó su nacimiento en la Olimpiada 35 (640 a.C.) y su muerte hacia los 78 años. Lo que sí sabemos con precisión es que Tales predijo el eclipse solar del 28 de mayo de 585 a.C., que ocurrió durante una batalla entre medos y lidios (Heródoto, Historias I, 74). Esta fecha, por su exactitud astronómica, es el acontecimiento más fiable de su biografía, y suele tomarse como su floruit (el momento de madurez intelectual, hacia los 40 años).

Vivió en Mileto, una próspera ciudad griega en la costa de Jonia (actual costa occidental de Turquía). En los siglos VII–VI a.C., Mileto era uno de los grandes centros comerciales del Mediterráneo: tenía cuatro puertos, fundó decenas de colonias alrededor del Mar Negro, y mantenía intercambios con Egipto, Fenicia, Babilonia y Lidia.

Este contexto no es un dato decorativo. Explica por qué la filosofía racional nace aquí y no en otro lugar:

  • El contacto con saberes orientales (matemática egipcia, astronomía babilónica) dio materiales sobre los cuales pensar de manera nueva.
  • La ausencia de una casta sacerdotal dominante, a diferencia de Egipto o Babilonia, permitió cuestionar libremente las explicaciones míticas.
  • La economía mercantil y la escritura alfabética favorecieron el pensamiento abstracto y el debate público.

El hombre de acción

Tales no fue un “filósofo de torre de marfil”. Su vida pública es tan notable como su pensamiento:

  • Político: Heródoto (I, 170) cuenta que aconsejó a los jonios formar una federación política con capital en Teos para resistir el avance persa. De haberse adoptado, esta estrategia podría haber permitido a las ciudades jonias conservar su independencia. Unas décadas después de Tales, Mileto y sus vecinas cayeron bajo el dominio persa, y la ciudad sería finalmente destruida en 494 a.C. tras la Revuelta Jónica.
  • Ingeniero: según Heródoto (I, 75), desvió el curso del río Halis para que el ejército de Creso pudiera cruzarlo.
  • Astrónomo: la predicción del eclipse del 585 a.C. ya mencionada.
  • Matemático: se le atribuye el famoso Teorema de Tales y la medición de la altura de las pirámides egipcias comparando su sombra con la de un bastón.
  • Comerciante astuto: Aristóteles (Política I, 11, 1259a) cuenta que, criticado por su pobreza, Tales estudió cuidadosamente el clima hasta predecir una buena cosecha de aceitunas. En invierno arrendó baratas todas las prensas de aceite de Mileto, y en la cosecha las subarrendó a precios altos a los productores que acudían a él. Ganó mucho dinero, no por avaricia, sino —según Aristóteles— para demostrar que un filósofo puede enriquecerse si quiere, pero que eso no es lo que los filósofos buscan.

¿Escribió algo?

Aparentemente no escribió tratados filosóficos sistemáticos. Puede que no haya escrito nada, aunque algunas fuentes mencionan un libro sobre navegación astronómica (la llamada Astrología náutica), cuya autoría real es dudosa.

Esto significa algo importante: todo lo que sabemos de Tales proviene de fuentes posteriores —Aristóteles, Heródoto, Platón, Diógenes Laercio—, a veces separadas por siglos. Buena parte de lo que se le atribuye está teñida de leyenda o de reconstrucción posterior.

Su contribución filosófica

Aristóteles identifica a Tales como el iniciador de la filosofía entendida como búsqueda de un principio racional (archē) del cosmos. La archē es aquello de lo que proceden todas las cosas, aquello en lo que se resuelven, y que permanece a través del cambio.

La tradición le atribuye tres tesis centrales:

1. El agua como archē de todas las cosas

Aristóteles especula sobre por qué Tales habría elegido el agua:

“λαβὼν ἴσως τὴν ὑπόληψιν ταύτην ἐκ τοῦ πάντων ὁρᾶν τὴν τροφὴν ὑγρὰν οὖσαν”

“Tomando quizás esta suposición del hecho de ver que el alimento de todas las cosas es húmedo.”

Metafísica 983b22

El agua reúne cualidades sugerentes: es ubicua, esencial para la vida, cambia de estado (sólido, líquido, gas), y parece estar en el origen de todo lo que nace y crece. Pero la revolución no está en la respuesta (agua) sino en la pregunta misma: ¿hay algo único que explique la multiplicidad del mundo? Es el paso del mythos al lógos.

2. La Tierra flota sobre el agua

“τὴν γῆν ἐφ’ ὕδατος κεῖσθαι”

“La tierra reposa sobre el agua.”

— Aristóteles, De Caelo B 13, 294a28

3. “Todas las cosas están llenas de dioses”

“πάντα πλήρη θεῶν εἶναι”

“Todas las cosas están llenas de dioses.”

— Aristóteles, De Anima A 5, 411a7

Y relacionado con esto, la idea de que el alma es lo que causa movimiento:

“εἴπερ τὴν λίθον ἔφη ψυχὴν ἔχειν, ὅτι τὸν σίδηρον κινεῖ”

“[Tales] dijo que el imán tiene alma porque mueve al hierro.”

— Aristóteles, De Anima A 2, 405a19

Esta tesis se conoce como hilozoísmo: la idea de que la materia está viva. Conviene subrayar que Tales no es un ateo ni un materialista moderno. Lo que hace es reubicar lo divino: ya no son los dioses olímpicos interviniendo caprichosamente desde fuera, sino algo inmanente a la physis misma. Ese desplazamiento —de una divinidad externa y antropomórfica a una inmanente y racional— es un hilo que reaparecerá con fuerza en Heráclito y, más de dos milenios después, en Spinoza.

Anécdotas memorables

El filósofo distraído. Platón (Teeteto 174a) cuenta que Tales, caminando mientras observaba los astros, cayó en un pozo. Una sirvienta tracia se rió porque “quería conocer lo que había en el cielo, pero no veía lo que tenía a sus pies”. Es la primera representación del estereotipo del filósofo distraído en la literatura occidental.

Lo más difícil. Diógenes Laercio (Vidas I, 36) le atribuye la sentencia:

“χαλεπὸν τὸ ἑαυτὸν γνῶναι”

“Lo más difícil es conocerse a sí mismo.”

(Como nota histórica: el famoso “conócete a ti mismo” inscrito en el templo de Delfos se atribuye variablemente a distintos sabios; la versión “lo más difícil es conocerse” sí aparece atribuida específicamente a Tales.)

Por qué importa Tales

No importa tanto que dijera que todo es agua —una respuesta que sería superada rápidamente por su discípulo Anaximandro—. Lo verdaderamente revolucionario es:

  1. Explicar la naturaleza por la naturaleza misma, no por intervenciones divinas arbitrarias. Nace la physis como objeto autónomo de estudio.
  2. Buscar unidad bajo la multiplicidad: hay un principio común a todos los fenómenos.
  3. Ofrecer explicaciones susceptibles de crítica: sus sucesores (Anaximandro, Anaxímenes) pueden debatir con él proponiendo otros principios. Nace la tradición crítica.

Karl Popper lo formula así: la grandeza de la escuela de Mileto no está tanto en sus respuestas como en que inauguraron la práctica de que los discípulos pudieran contradecir a sus maestros con argumentos, algo inédito en las tradiciones religiosas anteriores.

Tales hace, en el fondo, dos rupturas simultáneas:

  • Una epistemológica: sustituir el mythos por el lógos. La naturaleza se explica por causas naturales.
  • Una metodológica: el conocimiento se convierte en un espacio abierto a la crítica, no un dogma cerrado.

Esta segunda ruptura es, en cierto sentido, aún más radical que la primera, y es el cimiento sobre el que se construirá toda la filosofía y la ciencia posteriores.

Un matiz honesto

Hay un debate académico abierto sobre cuánto de lo que atribuimos a Tales es realmente suyo y cuánto es reconstrucción aristotélica. Aristóteles escribió unos 250 años después, y tendía a leer a los presocráticos a través de sus propias categorías (especialmente la de “causa material”). Historiadores como Jonathan Barnes o G. S. Kirk han advertido que probablemente Tales no formuló su pensamiento en términos tan sistemáticos como nos llega.

Esto no disminuye su importancia: incluso si la figura histórica está en parte reconstruida, el momento que Tales representa —el nacimiento del pensamiento racional sobre la naturaleza— es real y verificable en la historia de las ideas.


Fuentes

Textos primarios (fragmentos y testimonios):

  • Diels, H. & Kranz, W. (1951). Die Fragmente der Vorsokratiker. Berlín: Weidmann. (Tales es el “11 A” en esta edición canónica.)
  • Kirk, G. S., Raven, J. E., & Schofield, M. (1983). The Presocratic Philosophers (2ª ed.). Cambridge University Press. (Traducción al español en Gredos: Los filósofos presocráticos.)

Fuentes antiguas:

  • Aristóteles, Metafísica I (A), cap. 3.
  • Aristóteles, De Anima I, caps. 2 y 5.
  • Aristóteles, Política I, cap. 11.
  • Aristóteles, De Caelo II, cap. 13.
  • Heródoto, Historias, libro I, §§ 74–75, 170.
  • Diógenes Laercio, Vidas de los filósofos ilustres, libro I, §§ 22–44.
  • Platón, Teeteto, 174a.

Fuentes secundarias académicas:

  • O’Grady, P. F. “Thales of Miletus”. Internet Encyclopedia of Philosophy. https://iep.utm.edu/thales/
  • Graham, D. W. “Presocratic Philosophy”. Stanford Encyclopedia of Philosophy. https://plato.stanford.edu/entries/presocratics/
  • Guthrie, W. K. C. (1962). A History of Greek Philosophy, Vol. I: The Earlier Presocratics and the Pythagoreans. Cambridge University Press.
  • Reale, G. (2007). Historia de la filosofía griega y romana, Vol. I: Orfismo y presocráticos. Herder.
  • Barnes, J. (1982). The Presocratic Philosophers. Routledge.